martes, 12 de febrero de 2008

póngase la muerte en mi lugar

fe de erratas.

el texto anterior debe decir:

no quiero tambalearme
en el sendero marcado de antemano

lunes, 14 de enero de 2008

quiero bajar todo lo que he subido
para no tambalearme
por el sendero marcado de antemano
no me pierdo
ni me olvido
eres la mujer que me esperó desnuda

viernes, 21 de septiembre de 2007

Nos recuerda esta casa que es un muro viejo
signado con leyendas escritas por quien sabe

Teo ama a Yoselyn

Quizas de esta demolición se rescate alguna cosa
el marco de una ventana
los azulejos
las manillas de las puertas

Por estos pasillos que sólo conectan soledades
deambulo todavía


saludo a los habitantes de esta casa

Todos hemos sido olvidados
y esto tambien lo escribo.

Somos la superficie de la pared
que ya ha sido signada por quien sabe quien.

jueves, 16 de agosto de 2007

escrito en el agua

sí todas las fuentes de las escrituras
son apócrifas,
sí no existió ni Pablo, ni Mateo, ni Marcos, ni Lucas
sí Juan fue un loco marihuanero
o bien, un ente que no existió
pero murió en Éfeso
sí Jesús no existió
ni se llamó Cristo, pues no existe Pablo
sí Nazareth no existe
sí dios es yaveh
y por ende estamos todos condenados
pero a salvo porque es un invento
sí las mujeres no paren demonios
sí el bautista no existió
ni bautizó
ni fue martirizado
sí a Flavio Josefo le metieron mano
sí la teología es idem a la frenología
sí no hubo multiplicación de los panes
sí de nada sirve arrepentirse de nada
yo que soy una Edith Piaf al verre
que me arrepiento de todo
si lo del buen ladrón fue un albur
en el más total de los sentidos
si Lázaro está ya muerto
si, en definitiva, no hubo cruz
ni resurrección
todo lo escrito son surcos en el agua
-un agua oscura en la noche más oscura otra vez-
un quehacer inútil
pero que nos hace féliz en raras temporadas
mientras dejamos un rastro de velas apagadas
o pisadas en el barro

viernes, 3 de agosto de 2007

Otros más sabios que opinen
sobre el vuelo de los pájaros
o el disiparse de la niebla matinal.
A nosotros nos gusta ver la rosa
emergiendo de su armadura de espinas.